domingo, 6 de marzo de 2016

Conveniencia o inconveniencia de una nueva "hora gavirria"

Además del fenómeno del niño que está afectando nuestro país en cuanto a la sequía de las fuentes hídricas que ponen en funcionamiento las hidroeléctricas, se le suman las fallas técnicas presentes en la central hidroeléctrica de Guatapé y la central Termoflores de barranquilla. Estas hidroeléctricas se pueden considerar como las dos principales generadoras de energía del país, pues ambas generan aproximadamente el 10% del consumo a nivel nacional. Para afrontar esta situación el gobierno sugirió que se adelante 60 minutos la hora oficial de Colombia, similar a lo ocurrido en 1992 durante el apagón del gobierno de Cesar Gaviria Trujillo. La segunda propuesta del es establecer una especie de ‘Pico y Placa’ para el consumo de energía, es decir, que se establezca una tarifa horaria de tal manera que las tarifas en horas valle sean más económicas que las tarifas en horas pico.

A partir de estas situaciones vale la pena reflexionar de las actitudes que estamos tomando para contribuir con la conservación del medio ambiente, en ocasiones puede no nos afecte las  consecuencias de los daños ambientales que incontinentemente producimos y es por eso que cuando aparecen estas medidas drásticas nos asustamos e incluso nos sentimos culpables de la situación actual del país, lo que le está pasando a las fuentes hídricas de nuestro país, es algo que debe preocuparle a cada uno de nosotros, pues afortunadamente Colombia es un país rico en este tipo de recursos naturales, sin embargo, estamos en un punto donde la oferta supera la demanda. En un país como el nuestro es difícil confiar en las políticas que tome el gobierno para afrontar estas situaciones, por que desafortunadamente los altos mandatos siempre quieren obtener un beneficio propio sin importar el beneficio de la sociedad.

El panorama pinta oscuro y un apagón como el que se vivió en los años 90, por ahora es algo tanto probable como inevitable, el gobierno está dispuesto a imponer a los diferentes acaldes una disminución de las horas de consumo de energía. Establecer multas a aquellas personas que se encuentren derrochando luz y agua, además de una campaña masiva de concientización sobre la necesidad de establecer un buen uso de los recursos. Por mi parte no considero que sea necesario cambiar el horario colombiano ni generar un apagón, me parece más sensato crear campañas de concientización para el ahorro de la energía empezando por nuestros hogares, de tal manera que se pueda crear una conciencia colectiva en pro de la conservación de nuestro medio ambiente, pero, si la situación climática continua de esta manera es inevitable generar un racionamiento energético y si el país no está capacitado para afrontar estas situaciones la resignación sería la última y única alternativa para combatir esta crisis.

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