Además del fenómeno del niño que
está afectando nuestro país en cuanto a la sequía de las fuentes hídricas que
ponen en funcionamiento las hidroeléctricas, se le suman las fallas técnicas
presentes en la central hidroeléctrica de Guatapé y la central Termoflores de
barranquilla. Estas hidroeléctricas se pueden considerar como las dos
principales generadoras de energía del país, pues ambas generan aproximadamente
el 10% del consumo a nivel nacional. Para afrontar esta situación el gobierno
sugirió que se adelante 60 minutos la hora oficial de Colombia, similar a lo
ocurrido en 1992 durante el apagón del gobierno de Cesar Gaviria Trujillo. La
segunda propuesta del es establecer una especie de ‘Pico y Placa’ para el
consumo de energía, es decir, que se establezca una tarifa horaria de
tal manera que las tarifas en horas valle sean más económicas que las tarifas
en horas pico.
A partir de estas situaciones
vale la pena reflexionar de las actitudes que estamos tomando para contribuir
con la conservación del medio ambiente, en ocasiones puede no nos afecte las consecuencias de los daños ambientales que incontinentemente
producimos y es por eso que cuando aparecen estas medidas drásticas nos
asustamos e incluso nos sentimos culpables de la situación actual del país, lo
que le está pasando a las fuentes hídricas de nuestro país, es algo que debe
preocuparle a cada uno de nosotros, pues afortunadamente Colombia es un país rico
en este tipo de recursos naturales, sin embargo, estamos en un punto donde la
oferta supera la demanda. En un país como el nuestro es difícil confiar en las políticas
que tome el gobierno para afrontar estas situaciones, por que desafortunadamente
los altos mandatos siempre quieren obtener un beneficio propio sin importar el
beneficio de la sociedad.
El panorama pinta oscuro y un apagón
como el que se vivió en los años 90, por ahora es algo tanto probable como
inevitable, el gobierno está dispuesto a imponer a los diferentes acaldes una disminución
de las horas de consumo de energía. Establecer multas a aquellas personas que
se encuentren derrochando luz y agua, además de una campaña masiva de concientización
sobre la necesidad de establecer un buen uso de los recursos. Por mi parte no considero
que sea necesario cambiar el horario colombiano ni generar un apagón, me parece
más sensato crear campañas de concientización para el ahorro de la energía empezando
por nuestros hogares, de tal manera que se pueda crear una conciencia colectiva
en pro de la conservación de nuestro medio ambiente, pero, si la situación climática
continua de esta manera es inevitable generar un racionamiento energético y si
el país no está capacitado para afrontar estas situaciones la resignación sería
la última y única alternativa para combatir esta crisis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario