En los últimos años el cambio climático
que está viviendo nuestro país deja consigo consecuencias que afectan muchos
aspectos cotidianos a los cuales no estamos acostumbrados, por ejemplo, el
aumento de la temperatura ambiente de las ciudades que ha llegado a niveles
nunca antes alcanzados; la disminución de las fuentes hídricas que garantizan
el funcionamiento de las principales hidroeléctricas del país; la muerte de
animales y ganados producto de la sequía que se ha prolongado durante meses. Actualmente
estamos viviendo las consecuencias del fenómeno del niño, que se produce cuando
aguas cálidas que se originan cerca de Australia entran a las costas
sudamericanas. El fenómeno se presenta en promedio una vez por década, pero el
efecto puede perdurar por años. En Colombia el fenómeno ocasiona sequía y en 1992 coincidió
con los problemas de infraestructura del sector hidroeléctrico.
Por consecuencia el bajo nivel de
los embalses, la falta de lluvia y las fallas en dos centrales de generación
son las razones para temer la eventual llegada de un racionamiento. El gobierno prevé que a partir de mayo de este
año vuelva con una cuarta parte de su capacidad total de generación, la central
hidroeléctrica que EPM tiene en Guatapé. Dado el incendio por un problema
técnico que ocurrió el pasado 15 de febrero, en el acceso de la casa de
máquinas de la hidroeléctrica, incidente que mantiene desde hace varios días fuera
de servicio a la central que aporta el 4 % de la energía que se consume en
Colombia. En total son ocho unidades de generación con la misma capacidad. Las
primeras dos unidades se pondrán en funcionamiento en mayo de 2016 y se le
sumarán dos más en junio, mes en el que de acuerdo a las estimaciones de la
empresa, la hidroeléctrica ya estará operando al 50 %. Sin embargo, EPM y el
Ministerio de Minas han entregado un parte de tranquilidad, pero, el hecho que
se debe resaltar, es que según los expertos faltan más de dos meses para que el
fenómeno del Niño baje su intensidad, motivo que podría traer consecuencias aún
más negativas para la generación
energética.
Una solución que el gobierno ya implemento es la
importación de energía desde Ecuador. “Nos reunimos con Ministro de Ecuador con
quien definimos importación de energía hacia Colombia. Esto quitará presión al
sistema”, indicó El ministro de Minas, Tomás González en una rueda de
prensa. González afirmó que se importarán siete gigavatios hora día. La
decisión fue tomada luego de una visita del jefe de la cartera de Minas al
vecino país, es decir, Colombia comenzará a utilizar energía de Ecuador ante el
temor de un apagón. Estas medidas que el gobierno pretende adoptar están destinadas
a mantener el suministro de energía, además de hacer uso de las reservas y un
plan de ahorro energético para los ciudadanos. Se busca ofrecer un incentivo a
los colombianos para que ahorren energía. Para tener un margen de tranquilidad
adicional "le hemos pedido a la Comisión de Regulación de Energía y Gas
que, de la mano de comercializadores y distribuidores, haga un programa de
ahorro voluntario de energía de manera que se pueda incentivar a aquellos
colombianos que tengan un mayor ahorro", afirmo el ministro. Se descartó
por completo que estas compras externas tengan como consecuencia un alza en los
precios de energía.
En diferentes publicaciones se
afirma que esta crisis energética se había podido prevenir tiempo atrás, por
tal motivo la contraloría general de la republica realizará investigaciones
para determinar si en el problema de abastecimiento que tiene al país al borde
de un racionamiento tiene que ver con la falta de acciones eficientes por parte
de las autoridades estatales. De aquí surge la necesidad de saber cómo se
invirtió el dinero que los colombianos pagaron. Y claramente se espera que no
tenga nada que ver con nuevos casos de corrupción a los cuales los colombianos
y nosotros como ciudadanos estamos cansados de soportar a lo largo de estos últimos
años.
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